El crecimiento de la generación renovable fue uno de los principales hitos del sector energético en 2020, marcado por el proceso de descarbonización que está en marcha. Pese a esto, el carbón sigue siendo el protagonista de la matriz energética del país, representando durante el último ejercicio un 35% del total, muy similar a lo visto en el año anterior, cuando esta tecnología era responsable de un 37% de la electricidad.  

Según explican desde la Comisión Nacional de Energía (CNE), la generación a carbón no ha caído porque ha debido seguir el crecimiento del consumo total en ausencia de otra generación base. De hecho, en 2005 el indicador se ubicaba en 17%, para crecer al 30%, tras los cortes de gas argentino, y 40%, respectivamente, en los años 2010 y 2015.

‘Hasta 2010, la generación ERNC es muy baja y solo entre 2015 y 2020 se comienza a apreciar un aumento importante. Lo que ha pasado históricamente no implica nada respecto de lo que pasará a futuro, ya que solo ahora, a partir de 2015 estamos viendo un aumento significativo de la generación ERNC y de una revolución tecnológica que será posible desplace al carbón a futuro’, añaden desde la CNE.  

En este punto coincide el director de la consultora SPEC, Carlos Suazo, quien comenta que ‘ahora se viene la transformación, comenzará con mayor profundidad la aceleración de la descarbonización, porque ya tenemos unidades que han salido el último año y medio y lo que estamos esperando es que en los próximos dos años entren en operación casi 5 mil MW de centrales renovables, que impactarán fuertemente en cómo será la matriz productiva del país’.

La generación proveniente de centrales renovables no convencionales terminó el 2020 con el 21,84% de la matriz, adelantando en cinco años la meta fijada por ley de superar el 20%. Al sumar la generación hidroeléctrica de embalse, las renovables sobrepasan el 44% de la matriz. Las cifras de la CNE apuntan a que Chile tiene proyectos de inversión en energías renovables por más de US$ 28 mil millones, que permitirán avanzar del 44% que representan todas las renovables, a un 70% en 2030.  

Comportamiento de la demanda 

Otra de las cifras que dejó el cierre del 2020 fue el consumo de energía por parte del Sistema Eléctrico Nacional (SEN). Según los datos del último reporte del Coordinador Eléctrico, la generación superó los 77.691 GWh en el acumulado anual, cifra que es un 0,4% mayor a la vista en 2019. Sin embargo, sí hubo un impacto de la pandemia, ya que previo a la crisis sanitaria, el Coordinador preveía un crecimiento de 4,6% para el último ejercicio.  

‘Si bien el nivel de generación es prácticamente el mismo, en los meses de pandemia desde abril a septiembre (meses más marcados por el covid) se observa una disminución notable en la generación eléctrica respecto a los mismos meses de años anteriores (2018 y 2019)’, explica el director de Ecom Energía, Sebastián Novoa.

En este escenario, el impacto varió, dependiendo del sector de consumo. Por ejemplo, según un estudio liderado por ISCI, que contó con la participación de SPEC, se estima que solamente debido a las políticas sanitarias, los consumos residenciales experimentaron un alza de hasta un 17% durante junio con respecto al mismo período de 2019.

Por el contrario, el comercio y la industria presentaron caídas importantes, con algunos rubros industriales como Hoteles y Restaurantes que presentaron una baja de hasta un 75 % en sus consumos con respecto al año 2019. 

En el segmento industrial, el principal impulso a la demanda vino de la mano de la minería, que pese a la situación sanitaria, vio elevar el consumo gracias a la continuidad operacional. Con todo, para el ejercicio actual las proyecciones del Coordinador Eléctrico esperan que se llegue a una producción de 80.600 GWh.

‘En base al valor alcanzado en el año 2020 por un monto de energía de 77.691 GWh, la producción esperada para 2021 representaría un aumento del 4,0%’, indicó. ‘El consumo está supeditado a las medidas de control sanitario. Uno podría esperar crecimientos como los que había antes, de entre un 2% y 3%, aunque eventualmente podría haber una reactivación mayor, pero pareciera que hay una segunda ola que no sabemos en qué va a terminar, si se llega a cuarentenas totales, probablemente nos veremos bastante afectados’, explica Carlos Suazo. 

FUENTE: EL Mercurio