A raíz del término del fondo que estabilizó las boletas desde el segundo semestre de 2019, estas podrían dispararse en un 40%. El Ministerio de Energía prepara mecanismo para que la variación no sea brusca.Revuelo ha generado la propuesta que está preparando el Gobierno y que sería presentada en los próximos días en el Congreso, para hacer frente al alza en las cuentas de la luz, mediante la cual se busca crear un nuevo mecanismo por hasta US$ 1.600 millones para evitar que existan alzas bruscas en las boletas de los clientes, las que incluso podrían ser superiores al 40% en caso de que no se tomen medidas al respecto. Las primeras reacciones apuntan a que más allá de este fondo, se necesita la creación de un subsidio para aquellas personas de menores recursos, considerando, además, que miles de personas ya cuentan con un sobrecargo producto del pago de cuentas adeudadas durante la pandemia, y que tendrán que pagar hasta un 15% sobre el valor de su boleta durante cuatro años para ponerse al día.

En la Cámara, la presidenta de la comisión de Minería y Energía, Yovana Ahumada (PdG), aseguró que ‘debemos analizar un subsidio, un alza adicional a esto se volverá impagable, hay que ser realista: la mayoría de nuestras familias no tiene los recursos para ponerse al día y asumir una deuda que no es menor, y que en invierno aumenta aún más. Entiendo que está la voluntad del Ejecutivo de trabajar en mayores ayudas para las familias’. Su par, la presidenta de la comisión de Minería y Energía del Senado, Loreto Carvajal (PPD), le planteó al ministro de Energía, Claudio Huepe, que un eventual beneficio fiscal vaya en ayuda de los clientes que tengan cuentas eléctricas con consumo de hasta 300 kWh mensuales, con foco tanto en las familias vulnerables como en las de clase media. ‘Es urgente contener las alzas de las tarifas eléctricas, porque se ha agotado el fondo del año 2019. Debe crearse un mecanismo que detenga las alzas tarifarias que afectarán a las familias de clase media y vulnerables con apoyo social efectivo. No nos parece que esas alzas se detengan con financiamiento privado de las familias’, indicó Carvajal.

En esta línea, la senadora de la DC Yasna Provoste coincidió en que se deben levantar recursos del propio Estado para frenar el alza. ‘Lo que hemos planteado es que este fondo de protección al consumidor no puede terminar siendo pagado por las familias más vulnerables. Aquí se requiere avanzar decididamente en un subsidio a la energía eléctrica, tal como existe con el agua potable. No se puede pagar la deuda con más endeudamiento a las familias’, dijo Provoste. En tanto, en un proyecto impulsado por la diputada Catalina del Real (RN) se incluye, entre otras iniciativas, dar continuidad a la repactación de las cuentas pendientes a familias vulnerables y aquellas personas pertenecientes a la tercera edad, además de un subsidio para los usuarios que registren un alza superior al 5% de los hogares con menores ingresos del país. ‘Esperamos que el Gobierno cumpla, ingresando el proyecto que busca extender —por al menos cinco años— el mecanismo de estabilización de los precios de la energía eléctrica’, sostuvo la diputada.

Efectos

Conocidos los principales ejes de la propuesta del Gobierno, el académico de la Universidad de Santiago, Humberto Verdejo, realizó una serie de cálculos para definir qué efectos tendrá en términos de contención de alzas de las cuentas el proyecto que el Ejecutivo presentó por estos días a diputados y senadores, en las diferentes capitales regionales del país (ver infografía). Por ejemplo, para el caso de aquellos clientes que consumen 240 kWh, el ajuste será por IPC, por lo que verán aumentos de poco más de $1.000, conteniendo gran parte de este salto el PEC2 (proyecto del Gobierno). Diferente es el caso para aquellos usuarios que consumen 340 kWh, ya que para este grupo el ajuste es en torno a los $4 mil. Por último, un cliente tipo por 650 kWh de consumo mensual, equivalente a una cuenta de unos $80 mil, vería incrementado el cobro en $10 mil.

‘Las alzas van a ser tan grandes, que el PEC original que iba a ser de US$ 1.350 millones, va a ser de US$ 3.000 millones. El problema que veo es que la tarifa eléctrica va a quedar tan endeudada hasta el 2032, que las cuentas de la luz nunca van a bajar, y los clientes siempre van a estar pagando algún rezago pendiente’, advirtió Verdejo, quien coincidió en la necesidad de que se instaure un subsidio.

Otro de los aspectos que generaba dudas era el tratamiento que existiría con los clientes libres, lo que quedó despejado, y según comentó el director ejecutivo de Ecom Energía, Sebastián Novoa, ‘se vio un aprendizaje de lo ocurrido con el PEC1 y una preocupación por crear un mecanismo autosostenido que no pone en juego las finanzas públicas. El diseño nos parece acertado, ya que se cuenta con focalización y la recaudación de fondos no distorsiona las estructuras de costos, los regímenes regulado y libre’.

Fuente:  Economía y Negocios, El Mercurio. Mayo 2022