Se estima que, actualmente, existen 2 mil clientes bajo este régimen. De reducir en 100 kW la normativa, podrían sumarse otras 25 mil pymes.

En medio de la discusión por la eventual alza de las cuentas de la luz durante el segundo semestre, en paralelo en el Congreso están impulsando una medida que podría venir en ayuda de las pequeñas y medianas empresas del país. La comisión de Minería y Energía de la Cámara de Diputados, envió un oficio al Tribunal de la Libre Competencia (TDLC) para que emita su opinión respecto a la viabilidad de que se rebaje el límite que existe actualmente para ser considerado como cliente libre. En el documento se pide al TDLC que ‘si lo tiene a bien, elabore un informe respecto de la factibilidad de bajar el límite de potencia de energía de 500 kW, con el objeto de que el Ministerio de Energía haga uso de la facultad establecida en el inciso 147 de la Ley General de Servicios Eléctricos, y de ese modo las pymes del país cuenten con la posibilidad de optar a la categoría de clientes libres’.

Según se describe en la normativa actual, se puede optar a ser cliente libre, es decir, firmar contratos directamente con las empresas de generación, cuando la potencia conectada del usuario final sea superior a 500 kW, sin embargo, se añade que el Ministerio de Energía podrá rebajar el límite de 500 kilowatts, previo informe del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia.

Uno de los impulsores de esta medida es el diputado Andrés Longton (RN), quien comenta que presentaron a la comisión de Energía de la Cámara la disparidad de criterios y costos de clientes regulados que no pueden elegir la empresa que les preste el mejor servicio, lo que redunda en casos en que clientes libres pueden pagar menos que los regulados, pese a ocupar menor cantidad de electricidad. ‘Ya no estamos en la lógica de 30 años atrás cuando no había competencia, donde había que proteger a los clientes, hoy tenemos comercializadores de energía en todo Chile.

Pero donde estamos en un segmento donde no hay competencia, lamentablemente las empresas siguen cobrando altos costos’, señaló el diputado. En esa línea, desde la Asociación de Comercializadores de Energía (Acen), detallan que en la actualidad, existen aproximadamente 2.000 clientes libres en el país que se dividen en 2 grandes grupos. Los grandes clientes, como la gran minería o una siderúrgica, y los clientes medianos, como la agroindustria, centros comerciales o plantas industriales, que se han visto beneficiados con el ingreso de los comercializadores, ya que han podido optar por más servicios y productos y menores costos que en el mercado regulado. ‘Ampliar las opciones de los usuarios de la energía eléctrica es el anhelo de Acen y para ello es vital permitirles participar del mercado libre de la energía.

El ingreso de la consulta al TDLC, y que este emita el informe que le está solicitando la Comisión de Minería y Energía de la Cámara de Diputados y Diputadas, es clave para entregar al Ministerio de Energía el sustento necesario para que tome decisiones en pro de los usuarios’, asegura el presidente de la asociación, Sebastián Novoa. Según el diputado Longton, se estima que son unas 180 mil pymes que automáticamente, cuando se salgan de sus contratos de adhesión, pueden reducir hasta en un 40% los precios de sus cuentas de la luz.

En esa línea, desde Acen explican que en una primera instancia, serán las medianas y pequeñas empresas, por ejemplo, una fábrica de cerveza artesanal, una panadería o un aserradero, pero en una segunda instancia, esta reducción llegaría a todo el comercio minorista, ya que las potencias de conexión de dicho segmento están mayoritariamente entre los 50 kW y 150 kW. ‘Desde Acen hemos hecho estudios y creemos que la reducción del límite de potencia debe realizarse de forma armónica. Por ello, nuestra propuesta es que esa reducción se realice en forma paulatina, vale decir, bajando 100 kW por año durante los siguientes 5 años. Lo anterior, implicaría que el primer año cerca de 32.000 empalmes (unos 25.000 clientes) podrían contratar libremente su energía’, asegura Novoa.