La iniciativa generó ruido entre los gremios y en los expertos, desde donde extrañaron la inclusión de elementos clave como la transmisión y el almacenamiento de energía.Un solo artículo es el que tiene la moción parlamentaria presentada por los miembros de la comisión de Minería y Energía del Senado que apunta a que el sistema eléctrico solo pueda abastecerse de energías renovables.

Dicho artículo establece: ‘Prohíbese inyectar al Sistema Eléctrico Nacional, a partir del primero de enero de 2030, energía eléctrica cuya fuente primaria sea la combustión de sustancias fósiles’, y es una iniciativa que aparece en medio de la discusión del proyecto ya aprobado por la Cámara de Diputados que buscaba cerrar las centrales a carbón antes de 2025, con los efectos secundarios que esto tendría sobre el sistema.

El documento firmado por los senadores Guido Girardi (PPD), Isabel Allende (PS), Yasna Provoste (DC), Alejandro García-Huidobro (UDI) y Rafael Prohens (RN) apunta a que es posible desplazar la totalidad de las fuentes térmicas del parque de generación, incluido el gas, teniendo en cuenta el rol que va a jugar el hidrógeno.

‘Teniendo en considerando la gran capacidad de Chile para aprovechar las energías renovables debido a las condiciones geográficas únicas del país. La producción y el almacenamiento de hidrógeno permiten avanzar tempranamente hacia un sistema eléctrico con fuentes de energía totalmente renovables’, aseguran los impulsores.

Desde SPEC, el director de I+D de la consultora, Eduardo Pereira, detalló que si bien desde un punto de vista técnico es posible diseñar un mix tecnológico que permita sustituir las fuentes fósiles, ‘el problema es que esto involucra un gran número de medidas y tiene costos adicionales asociados que debemos estar dispuestos a aceptar si nos ponemos de acuerdo en que no queremos más generación termoeléctrica en un año determinado.

Nuestros análisis muestran que no solo se requiere un fuerte desarrollo de infraestructura de reemplazo y adaptación, sino además de cambios estructurales del mercado y su regulación’.

En esta línea, el coordinador del Área de Riesgo y Regulación de Ecom Energía, Alejandro Ramírez, apuntó a que ‘debemos ser ambiciosos e incentivar el desplazamiento de las tecnologías fósiles, debemos tornarlas innecesarias. Potenciar nuevos proyectos de generación cero emisiones que ingresen de forma eficiente a la red eléctrica. Aumentar la oferta reduce los precios, restringirla los aumenta y pone en riesgo la suficiencia del sistema’. Por su parte, el socio director del Grupo energiE, Daniel Salazar, sostuvo que ‘es bueno que se salga de 2025 porque no tiene ninguna factibilidad, y moverse al 2030 es una buena noticia, pero al decir que ese año se deben cerrar el carbón y todos los demás insumos térmicos, se comete el mismo error de la otra moción en términos de no hacerse cargo del problema de fondo’.

Gremios

La medida no tuvo buena acogida en la industria. Por ejemplo, desde la Asociación de Gas Natural (AGN), si bien destacaron que la moción puede ser una oportunidad para instalar una discusión que vaya más allá de una fecha específica para el retiro de alguna tecnología en particular, recordaron el rol fundamental que jugará el hidrocarburo en la transición energética. ‘Llegó el momento de discutir las condiciones habilitantes para que el proceso de transición energética ocurra.

Y visto lo sucedido este año en el mercado eléctrico, se requiere promover y garantizar la operación de la infraestructura que nos dotará de seguridad energética, y al mismo tiempo, promover las reglas e incentivos que aseguren la disponibilidad de la energía —de forma segura y eficiente—- y desarrollo de la misma’, sostuvo Carlos Cortes, presidente ejecutivo de la AGN.

El presidente ejecutivo de la Asociación de Generadoras, Claudio Seebach, añadió que ‘para generar un buen análisis, este proyecto de ley requiere de una discusión más amplia, con estudios que justifiquen y tengan un análisis del impacto regulatorio y que se consideren las dimensiones técnicas, ambientales, sociales y económicas’.

Recuadro:

La CNE emitió la norma técnica para el gas, que busca evitar el uso excesivo de inflexibilidades de GNL en perjuicio de las energías renovables, apuntando a resguardar una operación segura y más económica. Además, define condiciones especiales, como la presente sequía, en las que se dan señales para que las empresas que generan en base a GNL dispongan de todo el gas necesario para abastecer el suministro y evitar el uso excesivo del diésel.

También introduce el concepto de ‘costo de oportunidad’ para el despacho del gas, que permite al Coordinador Eléctrico Nacional entregar las señales correctas para el uso óptimo, oportuno y eficiente de todo el GNL que pueda necesitarse en el sistema eléctrico nacional. Con ello se espera que disminuya la afectación de las centrales de renovables y los vertimientos de energía solar o eólica.

Hidrógeno El potencial del combustible verde es destacado por parte de los senadores.

Fuente El Mercurio