‘Esto da herramientas para gestionar las compras de energía, lo que es súper positivo, porque cuando quieres hacer un proyecto nuevo, vas a usar las licitaciones de largo plazo, pero si quieres cubrir algo en el corto plazo, como en medio de una pandemia, también se contará con esa herramienta’, sostiene Sebastián Novoa, director ejecutivo de Ecom Energía. 

Ayer, el Gobierno dio inicio a la tramitación de la Ley de Distribución, iniciativa que viene a reformar el sector. El Ejecutivo se inclinó por separar el proyecto e iniciar la discusión con la creación de la figura del comercializador de energía —definida como portabilidad energética—, con la que se busca generar mayor competencia en el sector eléctrico y mediante la cual los clientes podrán optar por diferentes tarifas y tipos de suministro, por ejemplo, abastecimiento exclusivo de energía renovable o costos asociados a horarios específicos.

Bajo el concepto de portabilidad, se abordan además tres ejes: la separación del distribuidor de la energía del comercializador de la misma, la creación de una institucionalidad independiente para administrar de manera segura los datos de los clientes y mejoras en el proceso de licitación. Este último punto busca que la Comisión Nacional de Energía cuente con mayor flexibilidad a la hora de encarar estos procesos, con contratos a corto, mediano o largo plazo, y con la modalidad de take or pay, es decir, pagar solo por el suministro consumido.

‘Esto da herramientas para gestionar las compras de energía, lo que es súper positivo, porque cuando quieres hacer un proyecto nuevo, vas a usar las licitaciones de largo plazo, pero si quieres cubrir algo en el corto plazo, como en medio de una pandemia, también se contará con esa herramienta’, sostiene Sebastián Novoa, director ejecutivo de Ecom Energía. El experto dice que hay que moderar las expectativas sobre la portabilidad. ‘Hay que recordar que la realidad económica en Chile es muy dispar, me preocupa que se cree una ilusión de que todos puedan acceder a esta nueva oferta de precios bajos, siendo que tenemos una gran parte de la población que no es bancarizable’.

FUENTE: EL MERCURIO (VER AQUÍ)