Desde el gobierno aseguraron que el 80% de los clientes no verán concretarse esta variación en todo este año, gracias a un nuevo mecanismo de congelamiento. La Comisión Nacional de Energía (CNE) publicó el Informe Técnico Preliminar de Fijación de Precios Nudo Promedio, documento que establece las tarifas que deben cobrar las empresas generadoras a las distribuidoras, y el traspaso a los clientes finales.

En dicho informe, se detalla además que a febrero de este año, el fondo de estabilización de precios de la energía, que mantuvo por dos años los precios de las tarifas congeladas, alcanzó los US$ 1.467 millones, superando el límite de US$ 1.350 millones que establece el mecanismo, lo que podría traducirse en importantes incrementos en las cuentas de la luz.

En esta línea, de acuerdo con los cálculos realizados por el académico de la Universidad de Santiago, Humberto Verdejo, en la Región Metropolitana el alza podría ser de hasta un 45%, que se explica en parte porque los contratos están indexados al CPI estadounidense, a lo que se suman la variación del IPC de Chile, el aumento en el precio de los combustibles y el aumento del dólar.

Ante este escenario, Verdejo sostiene que se requieren ‘sí o sí subsidios, el problema está que con el PEC (precio estabilizado) las tarifas no van a bajar en el corto plazo, entonces no se puede seguir agrandando la deuda, si hay otro PEC las tarifas van a seguir subiendo y no va a haber una solución, por lo que es mejor que el Estado aplique subsidios a los sectores más necesitados’.

Por su parte, el director ejecutivo de Ecom Energía, Sebastián Novoa, explica que una buena alternativa es que el PEC 2, anunciado esta semana por el gobierno, sea focalizado a usuarios residenciales y microempresas en baja tensión, “implementando de manera paulatina el ajuste con el fin de disminuir los efectos negativos de la deuda hacia los generadores.

Además, esta es una buena oportunidad de implementar una especie de Mepco que permita suavizar las fluctuaciones de precios a usuarios residenciales en el futuro, de forma que esto no sea una deuda eterna, y que entregue certezas en el largo plazo”.

Respecto a este nuevo mecanismo, el director ejecutivo de Valgesta, Ramón Galaz, indica que es clave definir quién lo va a financiar, y por cuánto tiempo se va a extender, así como si se otorgarán garantías estatales para que las empresas puedan acceder a tasas más convenientes para cubrir la disminución de los pagos.

“Hay que crear un mecanismo, lo razonable es que hay que dar una solución al tema de las cuentas eléctricas, porque es un tema que se va a mantener por muchos años más, sino se hace nada, las cuentas no van a bajar al menos hasta 2030 o incluso después, eso es lo que pasaría si no se hace nada”, comenta Galaz.

Desde el gobierno confirman el ingreso de un proyecto para estabilizar las cuentas de luz de los clientes regulados, en el que destacan que no se modificarán los contratos existentes con las generadoras en las respectivas licitaciones.

“La medida contempla un congelamiento del valor real (con IPC) de la cuenta para la gran mayoría de los consumidores durante 2022 y cambios suaves a las tarifas en el largo plazo. En 2022, los consumos de más del 80% de los consumidores no se verían afectados y para los grandes consumidores, sólo habrá alzas moderadas”, sostiene el ministro de Energía, Claudio Huepe.

Fuente: El Mercurio