Para enfrentar la contingencia se tuvo que acudir a centrales a diésel, las cuales están destinadas a respaldo y tienen un alto costo de funcionamiento. Un negativo fenómeno se ha visto en lo que va del año en el sector eléctrico, esto porque los precios de la energía en el mercado spot se han disparado, con peaks de US$ 160 el MWh.

Así, por ejemplo, la barra Crucero, representativa del norte del país, acumula un promedio de US$ 60, subiendo un 50% respecto del mismo período en 2020, tendencia que se repite en la barra Charrúa (zona centro), donde el promedio es de US$ 67, un 74% mayor que el último ejercicio, mientras que Puerto Montt (zona sur) alcanzó los US$ 112, un crecimiento de 144%.

Las razones detrás de esta situación se explican por la sequía, que ha hecho caer en casi 10% el aporte de las hidroeléctricas, pero también la menor disponibilidad de gas, que cayó un 32% respecto del último ejercicio.

‘Es importante aclarar que el alza no es traspasable a los clientes ni repercutirá en las tarifas finales. Efectivamente, esa alza se relaciona con un período de deshielo más corto que ha impactado en una reducción importante de caudales. A ello se suma también que las empresas que importan GNL han tenido menor disponibilidad’, explicaron desde la Comisión Nacional de Energía.

Esta contingencia llevó a las compañías a buscar gas en el mercado spot, pero se encontraron con elevados precios debido a la fuerte demanda existente en el hemisferio norte, a raíz de la ola de frío que afecta a varios países.

Según explica el presidente ejecutivo de la Asociación de Gas Natural, Carlos Cortés, ya en abril debiese haber nuevos excedentes de producción que permitan importar gas desde Argentina, pero advierte que no será en grandes cantidades, ‘por lo que seguirá siendo gran parte del año un proveedor eventual y vamos a descansar en el GNL, y quizás a final del año, como consecuencia del Plan Gas que presentó Argentina, empiecen a asomarse excedentes a la exportación de manera más permanente’.

Desde la industria alertan que esta es una señal de lo que podría ocurrir en caso de eliminar por completo la norma de gas inflexible, que se encuentra actualmente en revisión por parte de la CNE, y que permite a las empresas vender la totalidad del gas que importan sin condiciones.

‘Todo cambio normativo que impacte las reglas vigentes del juego debe ser mirado con precaución (…). Nos parece que algunos tienen mucho interés en subir los costos marginales y no están preocupados con el impacto que esto tendría para los usuarios finales libres. La situación de estos meses parece más con cómo podría verse una descarbonización mal gerenciala, y eso si es preocupante’, alerta el director ejecutivo de Ecom Energía, Sebastián Novoa.

Otro efecto que ha tenido esta situación es el crecimiento de la generación térmica, y es que en el período se elevó el uso del carbón (3%) y sobre todo el diésel (2.028%); estas últimas, si bien representan un volumen menor de la matriz, son de respaldo, por lo que no es común su operación debido al alto costo.

‘En lo que va del año entró mucha generación de respaldo, que afortunadamente hay bastante, y que permitió suministrar energía sin problemas. Chile ha ido creciendo en las nuevas tecnologías; antes, cada vez que hubo sequía, había riesgo de racionamiento, pero con la aparición de centrales a ciclo combinado, a carbón y muchas renovables, tenemos una capacidad instalada que ha permitido salir airoso de las contingencias’, sostiene el socio fundador de ENC Energy, Andrés Salgado.

FUENTE: EL MERCURIO