Existen muchos conceptos dentro de la industria de la producción de energía que son ignorados o confundidos, como ocurre en el caso de la distribución y de la generación de energía.  Estos conceptos no son lo mismo, y los participantes de este rubro cumplen roles diferenciados e interactúan entre sí en un sistema en serie que contempla a todos estos actores, sin perjuicio de que existen grupos empresariales que trabajan ambas áreas.

Empresas de generación: ¿Qué son y cómo funcionan?

Lo primero que hay que saber, es que sin generación no puede existir distribución. Por lo tanto, el sector encargado de la generación se desenvuelve en la primera etapa del proceso de producción, trabajando directamente con la fuente primaria y transformándola en energía eléctrica transportable y utilizable. La generación se lleva a cabo con plantas y centrales eléctricas provistas de unidades generadoras como turbinas, paneles, molinos eólicos, etc. capaces de convertir diversas fuentes de energía primaria, en energía eléctrica.

La Generación se desenvuelve en un mercado de libre competencia en cuanto a comercialización y no corresponde a un servicio público. Responde a dos funciones primordiales: Técnica, la cual se asocia a una generación confiable y oportuna; Comercial, suministrando a los consumidores a través de dos posibles regímenes de precio, regulados (distribuidoras) y libres. Éstos últimos, son clientes finales con potencia conectada superior a 5000 kW. Suponiéndoles capacidad negociadora, como también, aquellos con potencia conectada entre 500 kW y 5000 kW que voluntariamente acceden a este régimen de precios.

El Coordinador Eléctrico Nacional regula la operación de las empresas generadoras, una entidad privada de carácter público que se encarga de garantizar un suministro seguro y costo eficiente.

La Generación puede conectarse al Sistema de Transmisión Nacional, Zonal, para Polos de Desarrollo y Redes de distribución. En este último caso, se denomina  generación distribuida.

Esquematización del negocio en serie de energía eléctrica

Distribución eléctrica

Las empresas de distribución, bajo la regulación vigente, tienen como función principal el distribuir la energía desde una Subestación. Esta se encuentra conectada al sistema de transmisión, en niveles de tensión inferiores a los 23 kV, a los consumidores regulados y libres ubicados en su zona de concesión.

Las empresas distribuidoras tienen la obligación de dar el servicio dentro de sus respectivas zonas de concesión, así como, acogerse al mecanismo de cálculo precios de energía y potencia en base a sus contratos de suministro, para traspasar a sus clientes regulados de potencia conectada inferior a 5000 kW.

El valor que las empresas distribuidoras cobran por efectuar el servicio de distribución de electricidad, se conoce como Valor Agregado de Distribución (VAD). Este se calcula considerando el costo medio en que incurre una distribuidora modelo eficiente para proveer el servicio. Este valor, se cobra a todos los clientes que utilicen las líneas de distribución de la empresa concesionaria. Independiente de que sean regulados o libres.

La empresa concesionaria de distribución son monopolios regionales y cumplen con dos funciones:

  • Técnica: contempla el transporte de energía y operar las redes que estén en sus zonas.
  • Comercial: ligada a la atención al usuario final.

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Artículo por: Patricio Cortés – Área Riesgo